Los murciélagos son un ejemplo de especie protegida por
ley, que llega a constituir una plaga cuando se instalan en lugares
que no integran su hábitat natural.
Además de por sus chillidos, los murciélagos instalados
en edificios son causa de molestias por sus excretas y orina.
La acumulación de heces de murciélagos en áticos
o en el suelo, crea un ambiente favorable para el crecimiento
del Histoplasmosis capsulatum, un hongo fúngico que puede
producir una enfermedad pulmonar conocida como Histoplasmosis.
Los murciélagos frecuentemente seleccionan los edificios
que se encuentran cerca de agua (arroyos, estanques, lagos, etc.)
y donde haya insectos en número adecuado. Aunque no se
sabe cuales son las razones, los murciélagos se sienten
atraídos por los edificios donde haya habido una infestación
previa.
El primer paso para realizar el control de murciélagos
consiste en la inspección y el diagnóstico de la
infestación: se deben determinar todos los puntos de entrada
y salida de los murciélagos, las deficiencias estructurales
del edificio que contribuyen a la infestación, los lugares
de perchado, el tamaño de la colonia y la especie de murciélago.
El objetivo en el control de murciélagos es la expulsión
de la colonia que infesta el edificio. El control de los murciélagos
se realiza sellando todas las aberturas. La mejor época
del año para realizar el control es a finales de otoño,
después de que los murciélagos han partido para
su hibernación o a finales de invierno-principios de primavera,
antes de que se vuelvan a instalar.
Cuando el método anterior resulta inviable, bien desde
un punto de vista económico o de accesos, se pueden utilizar
las redes de plásticos para aves.
A veces se utiliza la naftalina como repelente químico.
Este método sólo es válido para espacios
cerrados (áticos, falsos techos, etc.)
Algunos murciélagos descansan durante la noche en estructuras
abiertas o en áreas exteriores de las casas, en estos casos
se puede colocar fibra de vidrio como elemento disuasorio.
En el caso de los individuos aislados que entran en las casas
a través de una ventana o puerta abierta o por la chimenea
destapada, se deben dejar las vías de entrada abiertas
para que el murciélago encuentre su camino de regreso al
exterior siguiendo el flujo de aire fresco. Siempre hay que apagar
las luces, pues en caso contrario, el murciélago buscará
refugio en un lugar oscuro (detrás de un mueble, entre
las cortinas, etc.)
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