El objetivo de estos diagnósticos es poder definir, de acuerdo, a los agentes causales, los niveles de deterioro y las condiciones ambientales que favorecen su desarrollo, con el objeto de poder establecer criterios futuros de intervención en los distintos sectores de la estructura.
La evaluación de los daños causados por los diferentes agentes xilófagos y el estado de los elementos y la estructura nos permiten definir el plan de actuación, que puede englobar medidas constructivas, ambientales y tratamientos químicos